lunes, 3 de mayo de 2021

Canjáyar celebra una década del Año Jubilar de la Santa Cruz

 El municipio ha acogido varios actos religiosos por los 410 años de su descubrimiento.


En la memoria colectiva de los canjilones permanece inalterable en el tiempo aquel 19 de diciembre de 2010, un día encapotado por las nubes y esclarecedor por su significado religioso ya que daba inicio al Año Jubilar de Canjáyar concedido por el Papa Benedicto XVI y que convirtió a la localidad durante todo el año 2011 en punto de peregrinación para miles y miles de devotos de la Santa Cruz de Canjáyar.

Hace unos días se cumplía una década desde que esta localidad de la comarca del Medio Andarax se convertía en epicentro mundial de la peregrinación para miles de devotos (cerca de 30.000 para un municipio con poco más de 1.000 habitantes). Una ocasión única para ganar el Jubileo, orando con la Santa Cruz, que vino precedida de dos años de intenso trabajo por parte del Ayuntamiento de Canjáyar y la Diócesis de Almería para organizar un evento que brilló por la alta participación, la grandiosidad y variedad de las celebraciones y la implicación férrea y sin fisuras de todos los canjilones con su por entonces alcalde, Francisco Alonso, al frente.

Un año de júbilo, el de 2011, que una década después se sigue recordando durante la celebración hace unos días de los actos religiosos en honor a la Santa Cruz del Voto con varias misas y un pregón a cargo del reverendo Miguel José Esteban,todas ellas bajo las más estrictas medidas sanitarias en tiempos marcados por la pandemia, y que celebraron el 410 aniversario de su aparición.

El párroco de la localidad, Jesús Martín, explica a Diario de Almería que “a nivel provincial, la gente ahora sabe al menos ubicar dónde está la Santa Cruz y los vecinos sienten con más orgullo ver cómo la devoción que era particular se extendía a más gente dentro de la provincia”.

Martín señala que en esta ocasión, al igual que el año pasado con el inicio de la pandemia, “la Santa Cruz ha estado expuesta y los vecinos y devotos han podido rezar y adorarla manteniendo las distancias”. Afirma que “la gente tenía muchas ganas de rendirle tributo porque el año pasado no se pudo celebrar de ningún modo” y destaca que el pregón de Esteban, que es oriundo de la localidad, “fue muy emotivo porque supo conjugar el sentimiento del pueblo de Canjáyar y su devoción a la Santa Cruz”.

El párroco, que lleva desde 2015 en la localidad, ensalza el hito de conseguir el Año Jubilar porque “ha sido muy beneficioso para Canjáyar” y, añade, “con perspectiva se valora más lo que Canjáyar tiene”.

Hay que recordar que la historia se remonta al 19 de abril de 1611 cuando el sacristán Juan Martínez Peralta tuvo una visión en la que una procesión de ángeles portaba una cruz que se dirigía a orar desde el altar mayor de la iglesia de Canjáyar al baptisterio y desde allí, extramuros, a la Cruz Blanca. Ese día, en las excavaciones, apareció la Cruz de Canjáyar.

El obispo de Almería inaugura el Año Jubilar junto al alcade de Canjáyar y el presidente de Diputación en 2011.El obispo de Almería inaugura el Año Jubilar junto al alcade de Canjáyar y el presidente de Diputación en 2011.

El obispo de Almería inaugura el Año Jubilar junto al alcade de Canjáyar y el presidente de Diputación en 2011. /(Canjáyar)

Para tan insigne hecho, hace una década, los vecinos de Canjáyar engalanaron sus casas y balcones ofreciendo al visitante un paseo didáctico e histórico a través de un Museo Abierto en el centro de la población. El obispo de Almería, Adolfo González Montes, fue el responsable de inaugurar un año de júbilo para este pequeño municipio de la comarca del Medio Andarax. Aquel 19 de diciembre de 2010, en un silencio sepulcral, parapetado con paraguas, y con tres golpes secos y virulentos a la puerta de la iglesia de la Santa Cruz de Canjáyar, acompañados de unas palabras cargadas de misticismo daba comienzo el año de los canjilones: “¡Que se alcen las antiguas compuertas, va a entrar el Rey de la Gloria!”.

El primer acto religioso de gran calado emocional fue el preámbulo de un innumerable elenco de actividades. No faltaron programas religiosos y culturales, exposiciones religiosas y de arte civil, predicaciones y conferencias con prestigiosos oradores y eclesiásticos episcopales, conciertos sacros y profanos, presentación de sellos y boletos de lotería con la efemérides del año Santo canjilón, teatro, festivales flamencos, exposiciones de arte, conciertos sacros, teatro y conferencias y así hasta un largo etcétera de eventos que convirtieron a Canjáyar a lo largo del año 2011, hasta el 14 de septiembre de ese año, en lugar de peregrinación a la altura de Santiago de Compostela.

No en vano, durante esos nueves meses, la población de Canjáyar llegó a triplicarse y cuadruplicarse durante largos periodos de tiempo gracias a la masiva llegada de peregrinos venidos de todos los puntos de España, deseosos de venerar y contemplar la Santa Cruz de Canjáyar, resguardada en todo momento en una gran urna de cristal.


Fuente: diariodealmeria.es

lunes, 12 de abril de 2021

Misa desde Canjáyar (Almería), con motivo de la celebración de la Santa Cruz del Voto

Esta reliquia fue escondida durante una revuelta morisca y reencontrada décadas más tarde. Es considerada la patrona del pueblo.


Este domingo 11 de abril, a las 10:00 de la mañana, Canal Sur conectará en directo desde la localidad almeriense de Canjáyar para ofrecer una misa especial por la Santa Cruz del Voto, una de las tradiciones más peculiares y llamativas de la provincia.

Cuenta la leyenda que, habiéndose perdido la reliquia de la Santa Cruz durante una revuelta morisca en el siglo XVI, fue reencontrada gracias al sacristán Juan Matías de Peralta, que durante tres noches seguidas soñó con una procesión de ángeles que le guiaban hasta el baptisterio de la iglesia donde se encontraba escondida. Desde 1611 el pueblo ha cumplido año tras año el voto de reencontrarse con ella, de ahí su nombre, la Santa Cruz del Voto. Una tradición de la que se cumplen 410 años y que ha acompañado desde entonces a los canjilones, que es como se llaman los naturales de esta localidad de la Alpujarra Almeriense. Esta devoción ha calado tan profundamente en sus habitantes, que los emigrantes que marcharon a Cataluña en la década de los 60 se la llevaron con ellos hasta Terrassa (Barcelona), donde se celebra un acto de hermanamiento cada año con la presencia de los alcaldes de las dos localidades.

Uno de los momentos más intensos que se vive en esta fiesta es cuando se canta el himno que el conocido escritor y periodista almeriense Manuel del Águila escribió para la Santa Cruz del Voto en 1956.

Fecha de emisión: domingo 11 de abril, a partir de las 10:00 horas, en Canal Sur Televisión.





Fuente: canalsur.es

martes, 3 de noviembre de 2020

Construyen un nuevo parque infantil y biosaludable en Canjáyar

 

Una de las últimas obras realizadas dentro del Plan Especial para la modernización de los Parques Infantiles y Biosaludables se ha llevado a cabo en Canjáyar, localidad donde la Diputación de Almería ha construido un parque infantil y biosaludable en el paraje ‘Balsa de la Pará’. Las obras han consistido en la instalación de tres nuevos juegos infantiles y la colocación de un nuevo pavimento de caucho siguiendo la normativa aplicable en este tipo de espacios. También se han instalado otros elementos de mobiliario urbano como papeleras y bancos. 

En cuanto al parque biosaludable, se ha dotado de césped artificial y se han instalado diferentes elementos biosaludables que llevan incorporados una placa descriptiva de fácil lectura, en la que se indica a través de un dibujo explicativo la realización correcta del ejercicio en cada aparato, así como las normas y tiempo de uso.

Tipos de actuaciones

En cuanto al tipo de obras que se están ejecutando en este Plan son diferentes según las necesidades de cada municipio. Las principales actuaciones consisten en: la sustitución de Juegos Infantiles; la sustitución de pavimento de caucho; adaptación a nuevas normativas; ampliación; y la construcción de parques.

Este Plan Especial es una iniciativa financiada al 100% con fondos propios de la Institución Provincial y que en sus dos ediciones ha supuesto la inversión de más de 625.000 euros para actuaciones en 23 municipios de la provincia.

El diputado de Fomento, Óscar Liria, ha explicado que los parques “constituyen un servicio básico para los almerienses”, y ha recordado que “la maquinaria del parque biosaludable es apta para todas las edades y contempla todas las medidas de seguridad. Cuentan con un certificado de homologación dentro del ámbito de la Unión Europea”.

Por otro lado, Liria ha puesto al Plan como “ejemplo de la gestión” de Diputación en el “apoyo continuo” a los ayuntamientos de menor población para dotarlos de más y mejores servicios. “Este Plan es una potente herramienta con la que contamos para articular dos de los principales objetivos y por los que trabajamos de forma transversal: igualar oportunidades entre almerienses, vivan donde vivan, y fijar a la población”, ha afirmado el diputado.

Los pueblos en los que se ha implantado este Plan son: Las Tres Villas, Padules, Lucainena de las Torres, Gérgal, Abla, Benitagla, Enix, Laroya, Líjar, Rágol, Senés, Bayarque, Turrillas, Alcolea, Abrucena, Beires, Canjáyar, Paterna del Río, Instinción, Sierro, Tahal, Uleila del Campo y María. Estas actuaciones se enmarcan en el ‘Programa Acelera’ del ‘Plan Almería’, para agilizar la inversión en obras en los municipios.

 

Fuente: lavozdealmeria.com

miércoles, 16 de septiembre de 2020

LAS NUEVE PALABRAS

 EVALUACIÓN CREATIVA DEL TALLER

Hace unos meses, cuando éramos tan felices con nuestra cotidianidad, como un elefante que se baña en el fango, nos cambió la vida para peor sin esperarlo, de una manera que nadie imaginábamos a causa de un bichito llamado "COVID-19".

Nuestra feliz vida dejó de serlo, para pasar a no descansar, no parar de pensar, sufrir por nosotros y por nuestros seres queridos. Las sombras de la incertidumbre se apoderaron de nosotros, como nueve piedras pesadas que caían sobre nuestras cabezas.

Pero de repente, y como caído del techo, llegó este curso de Ceres, como un canto de esperanza y alegría, y gracias al cual, pudimos formarnos como personas, como formadores y comenzamos a adquirir nuevos conocimientos, nuevas herramientas que utilizar y que nos hacían más amenos y llevaderos nuestros días a días encerrados en casa...

Gracias a Ceres, así como a los compañeros y compañeras del grupo, supimos aprender y formarnos, crecer como personas y profesionales, profesionales que no se rinden ante las adversidades y que se ayudan y avanzan juntos y juntas, sujetando la cuerda para que nadie quede atrás en el camino. 



viernes, 26 de junio de 2020

La identidad de un pueblo: la iglesia de Canjáyar

 

La primera vez que vi Canjáyar fue casi a vista de pájaro. A principios de los años noventa, mi esposa fue destinada a su instituto de Secundaria. Tomamos la carretera desde Abla y en Ohanes descubrimos un valle que se extendía ante nosotros. Al acercarnos al precipicio apareció, en el fondo del valle, un precioso pueblo blanco. Cuando descendíamos por la carretera serpenteante distinguimos la torre de la iglesia, que dominaba majestuosamente el pueblo.

Años después tuve el honor de ser el alcalde de Canjáyar, y tal circunstancia hizo que mi relación con este monumento fuese muy estrecha. En mi primera legislatura (2007) se iniciaron las obras de rehabilitación de la iglesia. Antes, una comisión formada por políticos locales, autoridades eclesiásticas y vecinos había iniciado la gestión de esta reforma. Tuve entonces la suerte de conocer a personas con un amplio conocimiento de la historia de Canjáyar, como D. Emilio Esteban Hanza (abogado e historiador, cronista Oficial de la Villa de Canjáyar que, por desgracia, nos dejó recientemente) y D. Javier Sánchez Real (Licenciado en Historia del Arte y Comisario, junto con D. Joaquín Gaona Villegas, de la exposición de piezas religiosas que se organizó durante el Año Jubilar de Canjáyar en 2011). En una reunión con ambos en la iglesia, durante las obras de restauración, les pedí que me proporcionasen datos sobre el monumento, del que apenas sabía nada.

Ambos coincidían en que este edificio se construyó sobre la antigua mezquita emplazada aquí, que se vio seriamente afectada por un terremoto en 1522. Las obras fueron sufragadas por el Arzobispado de Granada (hasta mediados del pasado siglo, toda la Alpujarra perteneció a la diócesis granadina) y acabaron en 1540. Finalmente, el edificio quedó con una planta rectangular de unos 200 m2, cimientos de ladrillo, cal y arena de algo más de 1 m de ancho y paredes revestidas de “hormigón” por la parte exterior con una altura de algo más de 8 m.

El altar mayor estaría colocado donde hoy se encuentra la entrada principal y el coro (esta ubicación primitiva me sorprendió). También dispondría de una torre arrimada a la cabecera, en el lado de la Epístola de la iglesia y en cuya base estaría la sacristía. El cuerpo de campanas era de ladrillo, cal y arena con arcos de medio punto. Y aunque se proyectó con arcos sobre los que descansaría la techumbre, la cubierta finalmente se limitó a una armadura de madera, similar a la que cubre la nave central de la iglesia de Paterna del Río.

Interior del templo.
Interior del templo.

La rehabilitación que acometíamos no era la primera. Tras la rebelión de los moriscos de 1568 la iglesia quedó saqueada y quemada, y debido a la crisis social y económica posterior el templo no pudo reconstruirse hasta 1587-1590.

Después se llevarían a cabo otras obras, principalmente debido a filtraciones de agua en la cubierta (en 1666, 1695 y 1721). Parece que estas reparaciones no fueron muy eficaces y, a petición del párroco, junto al Concejo y los vecinos, por la situación de ruina y falta de espacio que sufría el templo, el arzobispo decretó su reparación y ampliación en junio de 1737. Pero su disposición no permitía la ampliación de la cabecera existente, por lo que hubo que invertir la orientación del templo ubicando el altar mayor donde actualmente está el crucero de la Iglesia.

El resultado fue una capilla mayor cuadrada, de 10 m de lado e idéntica altura hasta la cornisa. La segunda ampliación, me contaba Javier, se desarrolló de 1770 a 1773. En esta intervención se dio forma a la cabecera de la iglesia tal y como hoy la conocemos.

Terremoto
Sin embargo, me explicaba D. Emilio, la embestida más fuerte sufrida por el edificio fue la provocada por el terremoto de 1804, que destruyó la torre aunque no causó demasiados daños al resto. Las obras de reconstrucción también tardaron en comenzar esta vez (finalizaron en 1852), y se dedicaron tanto a la torre -que quedó integrada en la fachada, tal y como aparece hoy- como al resto de partes afectadas.

El último embate que ha sufrido nuestra iglesia, relataba D. Emilio, se produjo durante la Guerra Civil. El templo se utilizó como almacén y cochera, y sufrió importantes deterioros. El retablo, de 1773, fue destruido en 1936. Javier explicaba que era una obra de madera dorada con pródiga ornamentación, muestra clara de la retablística granadina tardo barroca. El nuevo retablo, según D. Emilio, fue iniciativa de un párroco de mediados del siglo pasado: D. Pedro Aliaga Navarro.

Pasamos a hablar del estilo arquitectónico del templo. Ambos coincidían: no presenta en su totalidad un estilo arquitectónico puro. La iglesia primitiva (de la que sólo quedan algunos vestigios) era de estilo mudéjar. Actualmente la cabecera abovedada es barroca y las últimas reparaciones son de estilo neoclásico, pero ambas obras están perfectamente integradas, destacando la austeridad ornamental tanto interior como exterior. A pesar de esta sencillez, el templo presenta en su interior vidrieras, pilastras en relieve, barandas, hornacinas, cornisas y otros elementos decorativos, según puntualizaba D. Emilio. También “dispone de órgano en la parte del coro que está sobre la entrada”, explicaba orgulloso.

Sin embargo, para los canjilones lo que realmente hace a este edificio singular es la reliquia que custodia: la Santa Cruz del Voto. Esta pequeña cruz de madera de olivo apareció en el baptisterio de la iglesia el 19 de abril de 1611. Durante más de cuatro siglos este pueblo ha mostrado una veneración excepcional hacia la cruz. Y lo celebra (como su voto indica) cada 19 de abril de forma inquebrantable, siendo su templo el edificio sobre el que gira toda esta fe y devoción.

Fuente: lavozdealmeria.com