lunes, 14 de febrero de 2022

Cinco pueblos de la Alpujarra de Almería que merecen una visita

La Alpujarra, identificada con la provincia de Granada, es una gran comarca de la que también forma parte Almería con un conjunto de 22 municipios con una historia ligada a la presencia de comunidades musulmanas. A través de la carretera A-348 se pueden recorrer los pueblos que forman parte de este paisaje donde se alternan casas encaladas en calles estrechas y empinadas con cultivos en bancales.

Entre sus principales municipios de la Alpujarra almeriense se encuentra Alhama de Almería, conocido como la Puerta de la Alpujarra, también la localidad de Laujar de Andarax, al pie de Sierra Nevada, un lugar ideal para practicar el turismo por su magnífico paisaje. Te proponemos además conocer Padules, Almócita y Canjáyar.

Entrada al municipio de Alhama, la puerta de La Alpurraja almeriense.
Entrada al municipio de Alhama, la puerta de La Alpurraja almeriense. - ABC

Alhama de Almería

Primera parada en esta localidad, la más cercana a la capital y una de las más pobladas con 4.000 habitantes.

Su nombre, de origen árabe, viene a significar ‘agua sagrada’ con relación las aguas termales que aún hoy se pueden disfrutar en el Balneario San Nicolás, ubicado en el centro del pueblo.

Como ‘La Puente’ llaman los alhameños un puente de estilo neoclásico estructurado en dos cuerpos muy visitado. Otros puntos de interés son ‘Morabito Árabe’, una pequeña ermita presidida por una sencilla cruz en el centro, y podría tratarse de la ‘qubba’ más antigua de la comarca. El municipio es también conocido por ser el lugar de nacimiento de Nicolás Salmerón, presidente de la Primera Republica, que cuenta con una escultura en uno de los parques principales.

Fuente principal de la plaza de Almócita.
Fuente principal de la plaza de Almócita. - ABC

Almócita

Con apenas 197 habitantes y a unos 835 metros de altura se encuentra Almócita, una pequeña localidad cuyo nombre tiene raíz árabe y significa lugar de en medio, en referencia a su ubicación entre Beires y Padules. En sus calles pervive la historia árabe, conservando aún la judería en el barrio bajo con sus habitáculos en ruinas de gran valor.

La localidad encierra en su casco urbano la arquitectura mejor conservada de la provincia, estando muy presente el agua que riega sus tierras. Tradicionalmente se cultivaba la uva de mesa, así como la almendra y el olivar. Son imprescindibles los paseos por los Tajos de Cuevacaliente y del Laerón, sobre el Barranco del Bosque que ofrece paisajes asombrosos entre las montañas.

Almócita tiene gran proyección en los últimos años gracias a su apuesta por la autosuficiencia como medida para luchar contra la despoblación. Sus habitantes se han convertido en un referente para el resto de España por la puesta en marcha de iniciativas como la agricultura agroecológica para consumo interno, la construcción sostenible y el abastecimiento energético a partir de renovables.

Iglesia de la Encarnación de Canjáyar.
Iglesia de la Encarnación de Canjáyar. - ABC

Canjáyar

Los orígenes de Canjáyar se remontan a la Edad del Cobre con la Cueva de Nieles con restos prehistóricos y vestigios en explotaciones romanas que permiten ratificar su presencia en la localidad. El municipio es muy conocido por la Iglesia de la Santa Cruz, un templo que data del siglo XVI y que conserva una reliquia que ha sido restaurada.

En sus alrededores hay huertas llenas de parrales, hortalizas y olivos, con unas vistas inmensas al Desierto de Tabernas. El pueblo conserva aún rasgos propios de origen morisco como la disposición de sus calles y casas escalonadas en la ladera

Vista de la localidad de Padules.
Vista de la localidad de Padules. - ABC

Padules

Un pueblo alpujarreño subido a una colina con todo el sabor de la Alpujarra contemporánea, mudéjar y cristiana. Un municipio encalado con gran riqueza natural y paisajística, cuya mayor riqueza está en el cultivo de viñedos y olivo. Preside la localidad la Iglesia de estilo mudéjar que fue reconstruida en el siglo XVI sobre una antigua mezquita.

Visita imprescindible son las Canales de Padules, un espacio de extraordinario valor hidrológico-ambiental, en el que puede apreciarse cómo el río Andarax ha modelado los relieves carbonatados que enlaza la umbría de Sierra de Gádor con la solana de Sierra Nevada. El resultado es una espectacular garganta esculpida y modelada por el río Andarax a su paso por el municipio.

Laujar de Andarax, considerado como la capital de la Alpujarra almeriense.
Laujar de Andarax, considerado como la capital de la Alpujarra almeriense. - ABC

Laujar de Andarax

Al pie de Sierra Nevada y frente a la Sierra de Gádor, a 69 kilómetros de Almería, se ubica Laujar de Andarax. Una de las características del municipio es la abundancia de agua que dan lugar a una ruta por sus más de doce fuentes y que es la capital de la Alpujarra almeriense. Aprovecha para visitar el área recreativa que da lugar al nacimiento del río Andarax ideal para el turismo rural.

En Laujar de Andarax destaca la Iglesia de la Encarnación, una obra mudéjar con terminación barroca de extraordinarias dimensiones y excelente conservación. La industria agroalimentaria se ha potenciado en los últimos años con productos destacados como vino, queso, mantecados y embutidos que se pueden degustar en los establecimientos de la localidad, además de en sus fábricas y bodegas.

Fuente: sevilla.abc.es


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