viernes, 18 de marzo de 2022
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viernes, 11 de marzo de 2022
Cuevas y Canjáyar ya pueden rehabilitar sus casas cueva y legalizar su uso turístico
La consejera de Fomento, Marifrán Carazo, ha adelantado que gracias a la nueva Ley Lista se podrán rehabilitar para mejorar sus condiciones de habitabilidad y seguridad convirtiendo a Andalucía en "pionera" en el reconocimiento de estas viviendas.
A Cuevas del Almanzora se le conoce por este nombre por el tipo de vivienda que abundaba hace décadas en su término municipal: la cueva, un lugar que si bien cuenta con poca luz natural, tienen como particularidad que ofrecen en su interior una temperatura bastante estable durante los inviernos lo que evita la necesidad de calefacción y durante los veranos tienen una temperatura muy fresca.
Un tipo de construcción que hasta el momento no gozaba con una regulación específica para llevar a cabo reformas, rehabilitaciones o su fomento en el área turística. Eso va a cambiar a partir de ahora. La consejera de Fomento, Infraestructuras y Ordenación del Territorio, Marifrán Carazo, ha explicado hoy en el Pleno del Parlamento que Andalucía que, gracias a la Ley de Impulso para la Sostenibilidad del Territorio de Andalucía (Lista), se ha convertido en "pionera" en la regulación y reconocimiento de las casas cueva, tipología de vivienda olvidada por las leyes hasta ahora. Gracias a esto, ha indicado, en las casas cueva se podrán realizar obras de rehabilitación y conservación para mejorar sus condiciones de seguridad y habitabilidad y del medio urbano y natural en el que se localizan.
Una medida que va a permitir que en dos municipios de Almería con gran tradición en este tipo de construcciones como es el caso de Canjáyar y el citado Cuevas del Almanzora se pueda actuar en las mismas sin incurrir en una ilegalidad. "Este cambio beneficiará a miles de andaluces, ya que garantiza la habitabilidad y seguridad de las casas cueva", ha destacado la consejera que ha detallado que la Ley Lista va a paliar el vacío legal existente hasta ahora y va a permitir actuaciones urbanísticas en los barrios de cuevas, la mejora de sus dotaciones y su entorno y el fomento del uso turístico de un tipo de vivienda singular.
En Cuevas se puede visitar una habilitada por el propio Ayuntamiento para que el visitante pueda hacerse una idea cercana a la forma de vida en estos lugares años atrás, en concreto esta ambientada en la época de los primeros años del siglo XX. El museo está concebido para que el visitante se lleve una idea, de una manera muy didáctica, de lo que era la vida de una cueva a mediados del siglo pasado sus quehaceres diarios y en definitiva una forma de vida ligada a la tierra que ya se ha perdido. Por lo que este tipo de instalaciones etnograficas son muy interesantes para en la medida de lo posible poder recrear estas formas de vida.
Nuevo reglamento
El nuevo reglamento de la Ley (que se aprobará en los próximos meses y que se encuentra en revisión) dedica, en su título IX, 12 artículos, a las casas cueva como parte del hábitat troglodítico y distingue entre cueva, como la edificación adosada al terreno natural con una superficie inferior al 50 por ciento de la superficie total; barrio de cuevas, como la zona de suelo urbano ocupado por un hábitat troglodítico, y municipio troglodítico, aquel en que las cuevas ocupan más de un 15 por ciento de las viviendas existentes en el suelo urbano o más del 50 por ciento del propio suelo urbano o bien son un elemento singular del municipio con valores patrimoniales o de relevancia turística cuyas características hay que preservar.
Otras casas cueva de Andalucía
Además de Canjáyar y Cuevas del Almanzora, en otros puntos de la geografía andaluza son muy comunes este tipo de construcciones como es el caso de Arcos de la Frontera o Setenil de las Bodegas en Cádiz y, sobre todo, Granada donde se localizan más de una veintena de municipios con esta tipología de casas cuevas, como Benalúa, Benamaurel, Cortes y Graena, Guadix o Purullena.
Fuente: diariodealmeria.es
De Ucrania a la Alpujarra almeriense
Se trata de Danna, una mujer que el próximo 18 de marzo habría soplado en Kiev las velas de su 50 cumpleaños y que ahora lo hará en este rincón de la provincia de Almería junto a su hija de 14 años gracias a Kevin Mutch, un británico que convirtió Canjáyar en su hogar hace años y que no dudó ni un segundo a la hora de acogerlas.
A 605 metros sobre el nivel del mar, al inicio del valle medio del Andarax, con imponentes vistas al norte de Sierra Nevada, se encuentra Canjáyar, un pueblo de la Alpujarra almeriense de casi 1.200 habitantes que desde hoy es también la casa de una de las refugiadas que huyen de la guerra en Ucrania.
Se trata de Danna, una mujer que el próximo 18 de marzo habría soplado en Kiev las velas de su 50 cumpleaños y que ahora lo hará en este rincón de la provincia de Almería junto a su hija de 14 años gracias a Kevin Mutch, un británico que convirtió este pueblo en su hogar hace años y que no dudó ni un segundo a la hora de acogerlas.
“Era mi estudiante, soy profesor de inglés y le daba clases por Internet. Soy consciente de la situación que se vive en Ucrania desde el principio. Hablábamos de la situación y después del 25 de febrero estuvimos en contacto cada día”, explica a EFE Kevin.
El británico indica que Danna salió de Kiev sin saber “muy bien a dónde iba”. “Originalmente se dirigió a Polonia con una amiga y otro miembro de la familia, en un viaje terrible en dos coches, uno de ellos roto”.
Sin embargo, sus acompañantes regresaron a Kiev. “Tienen familia y no quería salir solas”, apunta Kevin.
Finalmente, desestimaron la ruta a través de Polonia porque “había mucha más gente”, multiplicándose “por diez” en comparación a las que escapaban del conflicto armado a través de Rumanía, opción por la que optó ante esta situación Danna.
Así, en un recorrido en “coche, tren y avión”, logró llegar con su hija en automóvil hasta la frontera con Rumanía, alcanzando Bucarest con unos amigos. Desde allí viajó a Barcelona y fue recogida este miércoles por la tarde en la estación de tren de Almería, desde dónde alcanzaron por último Canjáyar.
“Me gustaría informar a la gente de que hay un problema muy grande en Ucrania, necesitamos ropa y comida. Pero aquí también hay ucranianos y no tienen nada. Esta mujer y su hija han venido con una maleta muy pequeña y tres mochilas, y no tienen ninguna ayuda del Gobierno de aquí”, dice Kevin.
Por ello, cree que los ciudadanos deben ser conscientes de que “esta gente está aquí y nos necesita, precisa de ayuda ahora mismo”
“Esta guerra no está solamente en la tele. Esta guerra existe en realidad y está aquí también. Están sufriendo”, concluye el británico, apostillando que lo único que quieren saber estas personas es que “tienen un futuro aquí, en España”.
Fuente: diariodealmeria.es